Nieve artificial

1. ¿Qué vamos a hacer?

Vamos a generar nieve artificial, de una forma muy sencilla.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Dos vasos
  • Agua del grifo
  • Poli acrilato de sodio

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. Tenemos uno de los vasos con agua del grifo, y otro con poliacrilato de sodio.

3.2. Vertimos el agua en el vaso que contiene el poliacrilato, y en cuestión de pocos segundos se ha realizado la hidratación del poliacrilato, obteniendo la “nieve artificial” deseada. La hidratación se produce de manera muy rápida y es un fenómeno muy llamativo. Es importante que el agua tenga disuelta sales de calcio, magnesio u otros metales ni sal común, ya que no se obtendría el resultado deseado.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

La nieve obtenida realmente es poliacilato de sodio, sustancia muy parecida a la nieve ya que destaca por ausencia de color y olor. El poliacrilato de sodio es capaz de absorber en tiempos muy rápidos hasta 20 veces su peso en agua transformándose en una sustancia coposa blanca muy similar a la nieve. Al tacto son similares, y para obtener esta “nieve artificial” no necesitamos estar a temperaturas bajo cero. Además, si añadimos sal común a la mezcla, esta se funde transformándose en líquido, igual que la nieve real.

Punto de ebullición del agua. Cambio de estado.

1. ¿Qué vamos a hacer?

Vamos a comprobar como cada líquido se evapora a una temperatura diferente.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Recipiente transparente de 600 ml para calentar agua de cristal
  • Calentador eléctrico de 220V y 900W
  • Termómetro de alcohol con graduación mayor de 100 grados
  • Cronometro
  • Plato de vidrio para tapar el recipiente

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. Llenamos el recipiente por la mitad de su capacidad con agua del grifo.

3.2. Introducimos el calentador eléctrico en el recipiente con el agua y colocamos el termómetro también en el interior del recipiente.

3.3. Acto seguido encendemos el calentador a 110V. De este modo el agua se irá calentando poco a poco y así evitamos que alcance su punto de ebullición rápidamente.

3.4. Colocamos el plato de vidrio cubriendo el recipiente y empezamos a medir la temperatura cada minuto.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

Comprobaremos que al alcanzar el punto de ebullición, los 100º centígrados, la temperatura no aumenta hasta que no se haya convertido todo el líquido en gas, es decir, hasta que no se haya pasado de un estado a otro, hasta que no se haya producido un cambio de fase.

El punto de ebullición es característico de cada líquido, no depende del volumen empleado. En todo cambio de fase, el calor que le damos la sustancia no depende se invierte en el cambio de fase, dejando de aumentar la temperatura, mientras que si no hay cambio de fase el calor provoca que aumente la temperatura de la fase.

Iluminación en la prehistoria

1. ¿Qué vamos a hacer?

Con este experimento queremos enseñar como a partir de un hueso, y de su propia sustancia, se puede hacer una antorcha, tal y como se hacía en la prehistoria.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Hueso de caña
  • Una tira de tela de algodón.

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. El tuétano es el combustible para crear la iluminación, luego el propio hueso es la vela, y lo único que necesitamos es emplear el algodón como mecha de la vela.

3.2. Una vez que ya tenemos la mecha la introducimos en el hueso, dejando sobresalir un poco de la mecha para poder prenderla fuego y que empiece a funcionar nuestra antorcha.

3.3.Una vez que ya tenemos construido nuestra antorcha lo único que falta por hace es encenderla. Para ello prendemos el trozo de mecha que hemos dejado sobresaliendo y en seguida comenzara a iluminar perfectamente ya que utiliza el tuétano como si fuera el combustible.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

El tuétano funciona como combustible puesto que contiene grasa, la cual se funde y mantiene viva la llama ya que por efecto de capilaridad sube por la mecha. La capilaridad es la capacidad que tiene un líquido de subir o bajar por un tubo, en este caso el interior del hueso. Parte de la grasa que sube por efecto de capilaridad se convierte en gas que es el que se quema en el extremo de la mecha.

Experimento del hueso de goma

1. ¿Qué vamos a hacer?

Vamos a comprobar la importancia que tiene el calcio para los huesos.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Bote de cristal.
  • Vinagre.
  • Huesos de pollo.

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. Cogemos el bote de cristal y lo llenamos de vinagre.

3.2. A continuación introducimos en el bote el hueso de pollo. El hueso no debe contener ningún trozo de carne ni restos de comida, debe estar perfectamente limpio. El hueso debe quedar cubierto por el vinagre en su totalidad y tapar el bote.

3.3.Una vez introducido el hueso esperaremos un rato y empezaremos a observar como aparecen unas burbujas en la superficie del hueso.

Deberemos esperar una semana para obtener el resultado deseado del hueso de goma. A lo largo de la semana deberemos ir cambiando el vinagre con cierta frecuencia (cada 2 días aproximadamente) para que el resultado sea el esperado. Transcurrido este tiempo podremos sacar el hueso del bote de vinagre y podremos comprobar cómo el hueso tiene bastante plasticidad y se puede doblar casi sin fuerza, conociéndose así como el “hueso de goma”.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

La razón científica de que se produzca este fenómeno es la reacción que se produce entre el calcio del hueso y el vinagre. El calcio reacciona con el acido acético (vinagre) originando esas burbujas en la superficie del hueso. Al sumergir el hueso entero en vinagre, todo el calcio que tenía el hueso reacciona con el vinagre, perdiendo el hueso la rigidez que le da el calcio, con el consiguiente aumento de la flexibilidad del hueso.

Es un experimento muy interesante de realizar, de fácil elaboración ya que no necesita materiales complicados de obtener y además se puede utilizar para mostrar a los alumnos en edad de crecimiento la importancia de ingerir alimentos que poseas sustancias para un buen desarrollo del cuerpo como es en este caso el calcio.

¿Cloro en el agua de casa?

1. ¿Qué vamos a hacer?

Mediante este experimento vamos a comprobar como el agua no es pura, si no que está compuesta por diversos elementos. En este caso, comprobaremos en concreto el cloro.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Gradilla para tubos de ensayo (soporte para sostener y almacenar los tubos de ensayo)
  • Tubos de ensayo.
  • Solución orto-tolidina o reactivo de cloro en frasco con gotero. Se puede comprar en casas que venden artículos de piscina.
  • Agua del grifo.
  • Agua Jane bien diluida.

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. Debemos poner en un tubo de ensayo3 centímetros cúbicos de que sabemos que contiene cloro, es decir, de agua de Jane, y posteriormente le agregamos 3 gotas del reactivo de cloro o orto-tolidina.

3.2. En otro tubo de ensayo ponemos otros 3 centímetros cúbicos de agua del grifo y de nuevo. Le añadimos 3 gotas de reactivo cloro.

3.3. Al mezclar un liquido con el reactivo cloro, si la mezcla toma un color amarillo o marrón denotara la existencia de cloro en el liquido que habíamos introducido antes de mezclarlo con el reactivo (agua buena). En caso de no producirse cambio de color, el agua no tendría cloro (agua mala).

3.4. Recomendamos realizar un tercer experimento con agua destilada, ausente de cloro, para así mostrar a los alumnos un ejemplo de agua ausente de cloro, pero con microbios perjudiciales para la salud.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

Este experimento es útil para mostrar a los alumnos que el uso del cloro es útil para eliminar microbios que son dañinos para la salud. Es por ello por lo que el agua que bebemos debe contener cloro que elimine los microbios y así evitamos contagiarnos con enfermedades, ya que el cloro es capaz de matar esos microbios.

Cromatografía

1.¿Qué vamos a hacer?

En el siguiente experimento vamos a separar los colores en los diferentes componentes que lo componen.

2. ¿Qué necesitamos?

  • Rotuladores de los siguientes colores: marrón verde negro y rojo.
  • Tapas de frascos. Deben ser de plástico.
  • Tizas cuadradas.
  • Una regla.

3. ¿Cómo lo hacemos?

3.1. Cogemos una tiza y una de las tapas. La tapa la llenamos hasta arriba de alcohol medicinal, si no se tuviera alcohol medicinal se podría emplear agua.

3.2. Tomamos uno de los colores y realizamos una marca a 1,5 cm de una de las bases de la tiza.

3.3. Mantenemos el rotulador durante un rato para que la tiza se empape bien de la tinta.

3.4. Procedemos de mismo modo con los otros rotuladores en las otras caras de la tiza hasta tener una marca de un color distinto en casa una de las caras de la tiza.

3.5. Acto seguido ponemos la tiza de pie en una de las tapas que hemos llenado de alcohol.

Realizando este experimento podemos observar que color es mezcla de componentes y cual no.

4. ¿Qué es lo que ha ocurrido?

La cromatografía es un método físico de separación para la caracterización de mezclas complejas. Está basado en el principio de retención selectiva cuyo objetivo es separar los distintos componentes de una mezcla en sus componentes. En las distintas técnicas de cromatografía existe una fase móvil que es un fluido (en este caso el alcohol o el agua en su defecto) que arrastra la muestra a través de la fase estacionaria (el punto de color que hemos pintado).

De este modo veremos que por ejemplo el color rojo pasara a ser un rojo más claro mientras que otros colores se irán descomponiendo en sus colores primarios, es decir, el verde pasara a poco a poco a parecerse a un azul.